Cocinas Solares

La primera vez que vine al Valle del Elqui, me llevaron a almorzar a las cocinas solares en Villaseca.  Solo puedo decir que quedé sorprendida.

Apenas uno entra al restaurante, te encuentras con unas especies de gavetas, que después te cuentan son los hornos solares y allí cocinan de todo lo que se te pueda ocurrir. Mi menú fue cabrito estofado con arroz y de postre una leche asada, todo cocinado con ese maravilloso sistema. Si se lo pides, la dueña te hace una demostración si el sol todavía está en lo alto. Inclusive –nos explicaba ella-, puedes cocinar papas fritas con el sol. Absolutamente increíble. En esa demostración, ella me hizo meter la mano en uno de los hornos y ¡Realmente estaba muy caliente! Al final del almuerzo, probamos un queque recién hecho (también con el sol) y ufff, no tengo forma de explicar lo maravilloso que es.  También se le puede llamar con anticipación y pedir que le cocinen lo que uno quiera.

Con mi mamá sentimos que la comida queda  con sabor a sol y creemos que la vitamina D del sol, se traspasa a los alimentos. No tengo manera de explicarles como es ese sabor, más que invitándolos a probar las delicias que se cocinan aquí. Si sienten ese sabor místico y especial, tienen que contarnos.

¿Cómo llegar?

Pasando la ciudad de Vicuña, se encuentra con la planta de pisco Capel y sigue por ese camino hasta Villaseca, allí encontrará las indicaciones para llegar a alguna de las cocinas solares  que hay.